jueves, 15 de marzo de 2018

BARBAS, TATUAJES Y PREJUICIOS

Hoy la entrada está llena de mala leche, y ahora veréis la razón.

He de reconocer que he tenido siempre mucha suerte con mi apariencia física y mi forma de vestir a la hora de desarrollar mi trabajo y eso que trabajar de comercial, de cara al público, no es precisamente un puesto discreto y que corresponda a un segundo plano.

Cierto es que los primeros años de mi vida laboral mi imagen no era la actual, pero mi forma de vestir tampoco era la de un viajante al uso, la que hoy es mi mujer me definía como un hippy montañés, una especie de grunge pirenaico. También ayudaba el hecho de que muchos de mis clientes o sus hijos, vestían igual, y como los resultados de ventas acompañaban pues nadie me recriminó nunca nada, excepto algún compañero más "pijito".

Al pasar al mundo inmobiliario pensé que estaba condenado al traje, pero no fue así. Mi jefe, que lo es desde hace 17 años, primaba los resultados. El paso de los años llevó consigo tatuajes, piercing y desde 2.012, barba, ahora mas larga y nunca ha habido ningún problema.

Yo, infeliz de mi, pensaba que el país estaba cambiando, que uno podía vestir como quisiera, llevar tatuajes o barba y tener su estilo propio, a la vez que triunfar en la vida laboral, pero no, hace unos días leí en Facebook una publicación de un amigo en la que, en resumen, se le negaba un ascenso por sus "pintas" siendo la persona más capacitada de su empresa para ese puesto, tanto por preparación como por resultados.

Así va el país donde vale mas una imagen "correcta" y los contactos adecuados que la valía personal de cada uno, donde se estigmatiza al diferente, a todo el que se sale de la corriente.

Y yo me pregunto .... ¿en que sentido afecta al rendimiento laboral o a los resultados, que uno lleve barba, tatuajes o perforaciones varias ? Yo os contesto:

EN NADA

Va por ti bro, Quint0 Elemnt0


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